|
Propiedades
e indicaciones:
las bayas son muy ricas en vitamina C (más que el
limón), así como en ácidos
orgánicos (cítrico y málico), caroteno
(provitamina A), fisalieno (colorante rojo), y presentan
indicios de alcaloides. Tienen propiedades
diuréticas, depurativas y uricosúricas
(aumentan la eliminación de ácido
úrico). Resultan un buen remedio para quienes
padecen:
-
Litiasis
urinaria: favorecen la disolución de los
cálculos de sales úricas y la
eliminación de arenillas. Impiden que los
sedimentos urinarios precipiten para formar nuevos
cálculos.
-
Gota
y artritis úrica: facilitan la eliminación
del ácido úrico (acción
uricosúrica).
Uso:
bayas
frescas o secas, a razón de 10 o 20 por la
mañana, y otras tantas a mediodía. En decocción
de 50 a 100 g de bayas por litro de agua, de la que se toman
3 o 4 tazas al día.
Polvo: Las bayas una
vez desecadas se trituran hasta convertirlas en polvo; se pueden tomar
de 2 a 3 gr. unas 3 veces al día.
Decocción: Se
hierven entre 15-20 bayas durante cinco minutos en un litro de agua; se
deja reposar y enfriar; se cuela el líquido y se edulcora a gusto de
cada uno; se toma un vaso por la mañana, con lo que se obtiene un buen
efecto depurativo.
Vino: Se cogen 200
gr. de bayas secas o 100 gr. de bayas y 100 gr. de hojas también secas
y se ponen a macerar en un litro de vino blanco. Después de un período
de maceración entre 1 y 2 semanas, durante el cual se ha ido removiendo
todos los días, se filtra el líquido y se embotella. Se puede beber un
vasito después de las principales comidas, gracias a su efecto
diurético.
Jarabe: Partiendo de
un 10% de extracto, se puede preparar un jarabe del que se tomará una
cucharada grande, tres veces al día. |