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La hierba del pastor es una
planta herbacea de cepa leñosa y ramas herbaceas, que puede
alcanzar mas de medio metro de altura. Es una planta vivaz que
echa unos tallos rollizos, derechos, cubiertos de un fino y
suave vello, al igual que las hojas. Las flores nacen
solitarias en los encuentros con las hojas superiores. Se cria
profusamente entre la maleza, en matorrales y bosques no
demasiado espesos, generalmente con la encina.
Florece a partir
del mes de mayo. Las flores abiertas tienen unos 2 cm. de ancho y un
color que varia entre el rosado y el purpura, que se componen
basicamente de cuatro sepalos y cuatro petalos cruzados, con una
pequeña escotadura en su extremo. En realidad lo que
interesa desde el punto de vista medico es el fruto. Para la recoleccion se prefieren los
frutos maduros. Las hojas se disponen de distinta manera en las zonas
superiores e inferiores; en las partes bajas del tallo se encuentran
enfrentadas, pero luego al ir ascendiendo nacen desparejadas. Esto es
importante ya que en algunos pueblos se usan las hojas enfrentadas,
desechandose las hojas desparejadas. |
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La composicion de la hierba en
cuestion no es muy conocida. Parece que en las hojas se ha hallado algo
de acido malico, pero tampoco existen estudios serios al respecto. En
realidad esta planta no ha sido muy usada. En algun manual antiguo se
cita su administracion en tratamientos mas o menos prolongados, en los
que llegaba a mejorar considerablemente los molestos sintomas
producidos por las hemorroides. No obstante, su empleo no llego a
popularizarse en ningun sitio, aunque al ser una especie totalmente
inocua no revestia peligro el tomar grandes dosis. Asi, las gentes de
campo -que siempre gustan de experimentar con todo lo que les rodea- la
han empleado. El hombre ha soñado desde siempre con tener algun remedio
eficaz para las dolencias mas comunes, entre las que se encuentran las
hemorroides. Incluso este mal -que existe desde que aparecio la raza
humana- en nuestros dias se ve acrecentado, sin duda por la mala
alimentacion que tenemos repleta de alimentos refinados. Pero los
remedios caseros tan solo amortiguan ligeramente el dolor y las
molestias, sin llegar a sanar. Por ello, el mejor remedio es acudir al
medico, pues tras la pertinente revision podra determinar cual es el
mejor remedio a emplear.
Un buen puñado de las sumidades
fructiferas de esta planta se hierve en una olla grande con agua, y
luego -lo mas caliente que se pueda resistir- se toma un baño de
asiento con esta agua. Se trata tan solo de un remedio casero, pero en
algunas ocasiones puede sacar de apuros.
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