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Las hojas de este helecho -al
contrario de lo que sucede con los mas frecuentes de la Peninsula
Iberica- se encuentran enteras, sin divisiones, y pueden llegar a medir
hasta 25 centimetros de longitud. Poseen una vena principal y los soros
se disponen de forma paralela y oblicua a este nervio principal. |
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Se
desarrolla preferentemente en cuevas de terrenos ricos en calizas,
sobre todo en zonas oscuras y con abundante humedad. Tambien se puede
localizar en muros sombrios de regiones con clima lluvioso y humedo.
Al tratarse de un helecho no se puede
hablar de floracion, sino de desarrollos de esporangios, cuya epoca de
maduracion corresponde a los meses de primavera.
La composicion no se conoce con
detalle. Solo se han estudiado los soros que contienen cerca del tres
por ciento de materia grasa, ademas de acido etenico y acido miristico.
Los frondes del helecho poseen mucilagos y principios astringentes,
razon por la cual se ha usado popularmente como vulnerario en la
curacion de heridas, contusiones y hematomas. Tambien se le ha
atribuido cierta accion hipotensora, aperitiva, pectoral y hepatica;
pero estos datos pierden credibilidad a lo largo de los años, con lo
que su empleo en medicina es cada vez mas restringido, aunque todavia
algunos libros antiguos y farmacopeas hablan de esta planta junto con
otras especies vulnerarias en la elaboracion de preparados con tales
fines. En zonas donde su localizacion es frecuente todavia hoy se
emplea en forma de tisanas, costumbre que se remonta a los principios
del cristianismo.
Infusion: Cinco gramos de las partes
aereas del helecho se añaden a trescientos mililitros de agua que
previamente habremos hervido, dejandolo en contacto durante doce
minutos. Se puede tomar por via oral, procurandose con ello un efecto hipotensor leve.
Decoccion: Se añaden diez gramos de
las partes aereas del helecho a trescientos mililitros de agua,
dejandolo en ebullicion durante quince minutos. El liquido obtenido se
aplica a temperatura ambiente y mediante lavados o con la ayuda de
compresas sobre heridas, llagas o eccemas de dificil curacion.
Popularmente se preparaban tisanas con cien gramos de la parte aerea
del helecho, que se añadian a un litro de agua, obteniendo un liquido
con el que se diluia el vino que habitualmente se tomaba en las
comidas; se consideraba eficaz contra las mordeduras de serpientes,
aunque en nuestros dias se ha demostrado la total ineficacia de esta
preparacion
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