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Cuando se encuentra en regiones
cálidas, puede florecer prácticamente durante todo el año. A pesar de
ello, se considera que empieza a florecer a partir de otoño. Las flores
tienen un color pálido amarillento; el cáliz tiene forma acampanada con
cinco dientes en su extremo; la corola es mayor que el cáliz, aunque al
florecer este último se agranda mucho, guardando en su interior el
fruto, que es una baya del tamaño de un guisante de color rojo. En
muchos lugares es necesario volver a sembrar la planta todos los años,
pues no puede resistir el frío del invierno y muere antes de que sus
frutos puedan madurar.
En principio podría decirse que no
está muy clara la actividad fisiológica que ejercen las sustancias que
forman esta planta en el cuerpo humano. A pesar de ello, en la India es
muy utilizada como narcótico de gran efecto. También se considera un
buen remedio contra el reumatismo. La raíz de esta planta le otorga su
poder como somnífero. El fruto excita y provoca la micción, por lo que
se emplea en caso de hidropesías. También puede utilizarse para aliviar
dolores de muelas, y en algunos casos ha llegado a aplicarse en los
ojos para fortalecer la vista.Las hojas pueden emplearse para curar
úlceras, tanto en el caso de que estas sean sórdidas y pútridas como en
las carcinomatosas. A pesar de todas estas aplicaciones, los no
facultativos deben abstenerse de utilizar esta planta porque puede
acarrear problemas si no se emplea correctamente.
Decocción: Hay que calentar en un
recipiente con agua un puñadito de la planta durante cinco minutos; se
espera a que se enfríe y se cuelan entonces los restos de la planta.
Resulta de gran alivio para el dolor de muelas.
Zumo: Se prepara un zumo con la raíz
de la planta y se mezcla con miel; después se aplica sobre los ojos
para fortalecer la vista.
Infusión: Se hierve agua con raíces de orovale; se deja enfriar y se toma como somnífero antes de acostarse.
Antirreumático.
Narcótico. |