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Las flores
se hallan en racimos que nacen de las axilas de las hojas. El fruto es
una vaina que parece aplastada, sin vellosidad, y en cuyo interior hay
al menos dos semillas. Se puede reproducir también por vía vegetativa.
La floración se produce hacia el final
de la primavera. La recolección de las raíces se
efectúa en otoño, pero seleccionando solo aquellas cuyo grosor sea
superior a seis milímetros, a fin de no acabar con la existencia de la
propia planta y obtener así raíces de más de un metro de largo. El
secado se efectúa a la sombra y se procede a su almacenaje en
recipientes que no sean de plástico.
La raíz contiene gran cantidad de
azúcares -alrededor de un 35%- y saponinas, que son sustancias capaces
de provocar espuma en mayor o menor cantidad, como la glicirricina, que
se encuentra en una proporción del 5%. Por su sabor dulce se suele
emplear como edulcorante, aunque debe administrarse con precaución,
pues un consumo elevado de la raíz puede ocasionar la aparición de
edemas e incluso provocar hipertensión. Es un buen expectorante, capaz
de ablandar las secreciones bronquiales; también es antiinflamatorio y
antibacteriano, por lo que resulta muy apropiado en el tratamiento de
gastritis, dispepsias y meteorismos, a la vez que mejora casos de
úlcera gastroduodenal..- Decocción. Se prepara utilizando un litro de
agua a la que se añaden 45 gramos de raíces, dejándolo en ebullición
durante 7 minutos, y se puede tomar durante dos días.
Maceración: Se ponen en contacto 50
gramos de raíz con un litro de agua, dejándolo reposar al menos durante
cinco horas, con el fin de que el agua disuelva los principios activos
y los incorpore; se puede repartir entre cuatro días. También se emplea
en dismenorreas.
Polvo de la raíz: Hasta un máximo de
diez gramos a repartir en tres tomas cada día.
Infusión: Al agua recién hervida se
incorporan 50 gramos de raíz, dejándolo en contacto durante 15 minutos;
el agua resultante se aplica en forma de compresas o en baños oculares
como antiinflamatorio o antibacteriano. También se utiliza en úlceras
gástricas y ardores de estómago.
Decocción: A 100 gramos de agua
hirviendo se añaden 20 gramos de raíz de regaliz, dejándolo hervir al
menos durante 25 minutos. El líquido que se obtiene se emplea como
colutorio, en enjuagues y para el cuidado de heridas.
Expectorante.
Edulcorante. Digestivo. |